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martes, 9 de marzo de 2010

¿Buena o mala noticia?


El gobierno dice haber comprado y recibido de la OMS una cantidad enorme de vacunas contra la gripe porcina esa. No está claro cuál es la marca de la misma ni cuál es el proveedor. Conociendo los efectos secundarios que el tamiflu de Rumsfeld tiene y su sospechosa relación con suicidios de menores (algo de lo que los medios ni hablaron), me siento en la obligación de exigir una explicación detallada sobre esto a las autoridades de salud. Supongo que la natural preocupación de utilizar una droga con esas características me da el derecho de expresar mi escepticismo hasta que no se aclaren estas dudas y se explique bien a la ciudadanía toda la información que necesita saber. Estoy seguro de que en el Ministerio de Salud están al tanto de todo, y nos hará saber los detalles muy pronto ¿no es cierto?

Dibujo: KalvellidoLink

viernes, 12 de junio de 2009

El tiempo

Un excelente video que me llegó a mi correo.

martes, 6 de enero de 2009

Nuevos aires y una nota curiosa

Aunque no he tenido el tiempo suficiente para actualizar este blog tanto como quisiera, no he dejado de preparar artículos a los que iré presentado poco a poco. Va un saludo fraterno a todos los rebeldes amigos que visitan este sitio y lo hacen crecer aunque sea un pedacito bien chiquito.

Hace algún tiempo había leído una curiosa nota, la cual les quiero presentar ahora (el tiempo me impidió publicarla). Se trata de un millonario turco, Harun Yahya (también conocido por su seudónimo literario, Adnan Oktar), que se ha dado a la tarea de ridiculizar la teoría de la evolución utilizando generalizaciones, collages y citas del corán para justificar la creación de todas las especies de flora y fauna de la actualidad. Para ello, se encargó de distribuir, casi gratuitamente (financiando con su propio dinero), la publicación y distribución de un lujoso "Atlas de la Creación" con más de 800 páginas a todo color para divulgar sus 'descubrimientos'. Bueno, muchos dirán que el señor ese está en su derecho: el derecho a la libre expresión. Pero, el querer desvirtuar la teoría de la evolución utilizando exageraciones para justificarse (otorgando millones de años de antigüedad a especies de animales modernos, por ejemplo) y criterios religiosos antes que científicos para confundir a la gente me hace temer que el fundamentalismo religioso puede llegar a ser mucho más peligroso que cualquier teoría científica sometida a escrutinio.

Foto: Captura tomada de la contratapa del libro 'Atlas of Creation' de Adnan Oktar donde el autor trata de demostrar (utilizando collages) que la teoría de la evolución es incorrecta pues si lo fuera el ser humano ya habría evolucionado en una especie con 'mayores' capacidades, más brazos, más piernas, etc.

Enlace a la nota original publicada en la revista SEED.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Ahora sí, el Estado sirve

La quiebra del Estado y otras menudencias

La prepotencia de Estados Unidos como rector de la economía mundial se viene al tacho. Todo el discurso de la libre empresa, del libre comercio, de la necesidad de empequeñecer al Estado y de dejar que la leyes del mercado regulen a la sociedad, se desmoronan con la caída libre de empresas cuyos presidentes se asignan sueldos de 400 o 500 millones de dólares anuales (la friolera de un millón por día), pero no pestañean dos veces para declarar en quiebra sus multimillonarias empresas. Lo que acaba de suceder en Wall Street es un ejemplo más, quizás el más emblemático. Y quién acude en auxilio: el Estado, es decir, los contribuyentes.

El gobierno de Estados Unidos, que no duda en dejar sin seguro médico a millones de ciudadanos, que recorta por done puede los presupuestos dedicados a la salud, educación y a la cultura, tampoco duda en inyectar en un solo día 700 mil millones de dólares... para salvar a los especuladores de Wall Street, porque es necesario tener eso claro: Wall Street, la bolsa, no es más que especulación, no es comercio, no es desarrollo, no es crecimiento, es solamente especulación. En Wall Street miles de millones de dólares cambian de manos todos los días, en forma de acciones. Todas son transacciones electrónicas especulativas.

Lo que ha cambiado de manos en estos días, sin embargo, es otra cosa: dinero contante y sonante de los ciudadanos de Estados Unidos, cuyos impuestos irán a salvar a los más ricos del planeta, para impedir su colapso. De eso, el ciudadano de Estados Unidos no se beneficiará en absoluto pero las 500 empresas de la lista Forbes, las multimillonarias que se pavonean en las páginas de la revista, seguirán enriqueciéndose y pagándose dividendos y salarios fuera de toda lógica de trabajo. Ya decía Bertolt Brecht que no es ladrón el que roba un banco, sino quien lo funda, pero en este caso es aún peor, porque Wall Street es una construcción imaginaria, etérea, de especulación químicamente pura.

Todo el discurso de los republicanos sobre la necesidad de empequeñecer al Estado se revela de un sólo golpe hipócrita y mentiroso. Ahora sí el Estado sirve para algo, para vaciar sus arcas y los bolsillos de los contribuyentes de dos maneras: haciendo la guerra y ayudando a los más ricos. La agresión a Irak, como se sabe también basada en una sarta de mentiras, ha costado hasta ahora 750 mil millones de dólares (a razón de 12 mil millones por mes), una cifra muy parecida a la del "rescate" de Wall Street. Pero no se crea que las quiebras de empresas han costado solamente eso: durante la gestión de gobierno de los republicanos, el Estado ha regalado a las empresas en quiebra cerca de un trillón de dólares. La cifra es inimaginablemente larga en ceros, y en cristiano se traduciría por "un millón de billones", lo cual no facilita las cosas. No puedo encontrar siquiera un elemento de comparación para dar una idea de semejante cifra.

Lo que sorprende en todo esto es que todavía haya gente en América Latina que crea que el liderazgo de Estados Unidos en materia de mercado libre y el dólar como patrón monetario, es algo bueno. Hay que ser pelmazos para confiar en la economía de Estados Unidos, y los propios ciudadanos de ese país lo están sufriendo en carne propia con la crisis inmobiliaria, que los deja sin vivienda de un día para otro.

El desempleo aumenta y las imágenes de gente sin techo escarbando los basureros en plena 5ª Avenida de New York son tan comunes que ya nadie se fija. No es pues un país ejemplar para nada, aunque se vende muy bien, porque la propaganda persiste y prácticamente todos los medios de difusión de nuestra región operan como tamborileros de la "tierra prometida". ¿Será que ahora, con tanta evidencia de fracaso, algunos tendrán la hidalguía de reconsiderar su admiración por el sistema "americano" (que en realidad es estadounidense; dejemos tranquilo al resto del continente).

Con el dólar en el suelo -y empezando a perforar el subsuelo- algunos países de nuestra región se están animando a hacer sus transacciones en Euros, pero hay algunos, como Ecuador, que están francamente jodidos porque apostaron al dólar y se desprendieron de sus propias monedas, vergonzosamente.

Hay un enorme contador digital de la deuda interna de Estados Unidos, en la 6ª Avenida, esquina con la calle 42, si mal no recuerdo. Es la deuda más alta del mundo, al igual que la deuda externa de ese país. Las cifras avanzan rápidamente a la vista de todos los transeúntes que levantan la cabeza; otros ya ni la levantan, porque están deprimidos o porque prefieren encontrar alguna moneda extraviada sobre el pavimento.

Alfonso Gumucio

lunes, 22 de septiembre de 2008

Vuelve el perro arrepentido

El neoliberalismo quiso meternos una verdad sin discusión: ya se sabe que el Estado es un mal administrador. En contraste habría que preguntarse qué tan buen administrador es el Mercado, pues en tres décadas de hegemonía, los agentes mercantiles y de finanzas sólo fabricaron la peor crisis mundial desde el crack de 1929.

La afirmación no es un eco de lo que dice Hugo Chávez o Evo Morales; simplemente repite los duros reproches que hacen los periodistas occidentales contra sus banqueros. El periodista inglés Mark Steel, publicó en el diario inglés The Independent un comentario titulado "Financistas en ruinas piden el socorro público" (17 de septiembre).

Steel dice: "Hemos tenido treinta años de banqueros y financistas insondablemente ricos que eran justificados como parte del libre mercado. De manera que se jactaban: "Acabo de recibir mis dividendos del verano y gasté parte de ellos en una pequeña nación africana que incendié para divertirme", o iban a restaurantes que cobraban mil libras por comidas tales como espárragos hervidos en lágrimas de pandas o compraban automóviles que funcionaban con diamantes líquidos y todo eso era una prueba de que vivíamos en una sociedad libre en la que nos pagaban lo que valíamos y no podíamos confiar en dávidas del Estado. Luego cuando la mentira se cae a pedazos, van directamente al gobierno chillando: "Una dádiva del Estado, por favor, nuestro banco ha quebrado".

Son como estudiantes malcriados que buscan a sus padres para que les den más dinero porque han gastado la suma del año en una semana. Pero este gobierno sensiblero (el gobierno inglés) dirá: "Ya recibieron cincuenta mil millones de libras, ¿qué han hecho con ellas? Bueno, está bien, acá hay otros cincuenta mil millones que estábamos reservando para aparatos de diálisis, pero esta vez tengan cuidado".

El neoliberalismo fue un invento sumamente ingenioso del capitalismo: unos cuantos que crearon esta mentira se hicieron inmensamente ricos, mientras los políticos y economistas neoliberales jamás escucharon a los cientos de analistas que dijeron que el neoliberalismo iba a acabar en esta crisis.

Steel dice: "No pueden seguir gastando más de lo que ganan. No podemos permitir que aquellos que no se pueden sostener por sí solos vivan a costa del Estado".

En los Estados Unidos, el Presidente Bush pidió al Congreso un soporte financiero de un billón de dólares para la banca privada estadunidense que representa tres veces el PIB de Argentina (350.000 millones de dólares, ¡y cuántas veces más nuestro PIB!). ¿Pero quiénes pagarán la ayuda? ¡Los contribuyentes! ¡Entre ellos, 2 millones de personas que no pudieron pagar sus hipotecas por la crisis y perdieron las viviendas que compraron! El nuevo paquete será financiado con la emisión de títulos del Tesoro que adquirirán los inversores del Planeta, convertidos en acreedores del Tesoro norteamericano.

Alfredo Zaiat, del diario argentino Página 12, habla de "la caída del Muro de Wall Street", anunciando las mismas consecuencias devastadoras para las economías capitalistas que tuvo la caída del Muro de Berlín para las economías socialistas.

Zaiat dice: "Esta semana el mundo ha empezado a vivir un acontecimiento histórico similar a partir de la quiebra del banco de inversión Lehman Brothers y la compañía de seguros AIG: la caída del Muro de Wall Street.

"Los golpes que van destrozando cada uno de esos ladrillos son el símbolo del fin de una época y el comienzo de una era hoy desconocida. Fueron casi 40 años de mercados financieros cada vez más desregulados, con entes de control públicos colonizados por los banqueros, libre movimiento de capitales especulativos y desarrollo de sofisticados instrumentos financieros que intensificaron el frenesí del casino global. Los gobiernos perdieron el control del sector financiero de la economía. Los dueños de las entidades, ejecutivos, analistas y operadores de esos mercados percibían ingresos obscenos, constituyéndose en una casta privilegiada durante estos años de dominio del mundo financiero sobre la economía real. Semejante poder terminó condicionando a las autoridades democráticas definiendo la lógica de funcionamiento general de las potencias, como en Gran Bretaña, donde la "industria financiera" representa el 30 por ciento de su economía.

"La caída del Muro de Wall Street provocará un perturbador conflicto existencial a esos protagonistas parecido al vivido por los militantes comunistas con el hundimiento de la URSS. Ese mundo del dinero fácil, ideas del liberalismo mágico, estilo de vida, teorías y postulados se ha pulverizado. Se han quedado sin un faro en la vida. Serán patrullas perdidas del sistema capitalista con predominio de las finanzas que está acabado."

Zaiat señala a los analistas neoliberales que pululan en los medios y que tienen intervenciones cada vez más patéticas: "Sus ideas presentadas como verdades absolutas durante décadas en relación con la concepción celestial del mercado libre, de la administración del riesgo, de la dispersión del capital y eficiencia de la actividad financiera son un fiasco a nivel global. Hasta se quedaron sin el argumento final de su fundamentalismo acerca de que eran los agentes sociales (políticos, sindicatos) la razón de la debilidad permanente de la economía. El estallido se ha producido en el corazón del capitalismo financiero y la respuesta desesperada del líder extremista del laisser faire fue una intervención impresionante del Estado."

Al hablar del origen de la crisis, Zaiat dice que su raíz "se remonta a comienzos de la década del setenta. El mundo de las finanzas internacionales comenzó a cambiar a partir del 15 de agosto de 1971. Ese día el presidente republicano Richard Nixon ordenó suspender la compraventa de oro decretando la inconvertibilidad del dólar con ese metal precioso, con el objetivo de poder emitir sin restricciones para cubrir sus desequilibrios externos, al tiempo de intentar la defensa del dólar como moneda internacional, como explicó Susanne de Brunhoff en su didáctico libro La política monetaria, publicado en 1973. Ese fue el inicio del final del sistema que desde la Segunda Guerra Mundial los países desarrollados habían utilizado para administrar las finanzas y el comercio global (Bretton Woods). Uno de los aspectos fundamentales de ese esquema era que la relación entre las paridades cambiarias de esas naciones estaba fija en dólares, y que el valor del dólar estaba respaldado por el oro a una cotización -garantizada por el Tesoro de Estados Unidos- de 35 dólares la onza. Esto provocó el descalabro del mercado de cambios y luego de intentar sin éxito volver a definir tipos de cambio fijos, en julio de 1972 se permitió que la libra esterlina flotara contra el dólar y luego le siguieron Japón con el yen y el resto de las potencias europeas con sus respectivas monedas. Antes de esa medida de Nixon, el tipo de cambio fijo estaba defendido por fuertes controles del flujo de capital entre países, y también estaban muy controlados los mercados financieros domésticos.

"La inconvertibilidad del dólar fue la puerta que se abrió para desregular los flujos internacionales de capital debido a la necesidad que tenían las empresas y bancos de cubrirse por las fluctuaciones de las tasas de cambio de las monedas. Fue el mordisco a la manzana del pecado. Las firmas que negociaban en los mercados extranjeros presionaban para poder diversificar su cartera de activos para reducir riesgos. La idea era que tenían que operar en divisas y activos financieros en transacciones inmediatas y a futuro en función de la percepción del riesgo que implicaba la fluctuación de los tipos de cambio. Desde entonces se empezó a desarrollar en forma vertiginosa la "industria financiera", con la creación de instrumentos
sofisticados que requerían una cada vez mayor desregulación de los mercados, apertura de los sistemas bancarios y liberación al movimiento de capitales.

Se fue construyendo así el casino global donde la administración del riesgo fue transferida desde el Estado al sector privado. Esa liberalización internacional ha exacerbado la volatilidad del mercado y aumentado
enormemente el peligro de contagio. Es lo que se vivió en la región durante la década del noventa y, por fortuna, mal que le pese a la secta de brujos nativos, el tránsito a contramano del Consenso de Washington les permite a esos países tener mejores defensas para enfrentar el actual crac de Estados
Unidos y Europa.

"Ese orden financiero global ha estallado con la burbuja inmobiliaria y los créditos "subprime" en Estados Unidos, activos que alcanzaron el estadio final de la sofisticación de instrumentos financieros desregulados."

¿Qué vendrá ahora? Zaiat dice: "Ya nada será igual, aunque todavía no se vislumbra el modelo que lo sustituirá. Otra forma de regulación del sistema capitalista emergerá luego de la caída del Muro de Wall Street... fundamentalmente porque el eje del poder hegemónico global pasará a estar compartido con nuevas potencias en crecimiento."

Ramón Rocha Monroy

lunes, 21 de abril de 2008

La naturaleza no es muda

El mundo pinta naturalezas muertas, sucumben los bosques naturales, se derriten los polos, el aire se hace irrespirable y el agua intomable, se plastifican las flores y la comida, y el cielo y la tierra se vuelven locos de remate.

Y mientras todo esto ocurre, un país latinoamericano, Ecuador, está discutiendo una nueva Constitución. Y en esa Constitución se abre la posibilidad de reconocer, por primera vez en la historia universal, los derechos de la naturaleza.

La naturaleza tiene mucho que decir, y ya va siendo hora de que nosotros, sus hijos, no sigamos haciéndonos los sordos. Y quizás hasta Dios escuche la llamada que suena desde este país andino, y agregue el undécimo mandamiento que se le había olvidado en las instrucciones que nos dio desde el monte Sinaí: “Amarás a la naturaleza, de la que formas parte”.

Un objeto que quiere ser sujeto

Durante miles de años, casi toda la gente tuvo el derecho de no tener derechos.

En los hechos, no son pocos los que siguen sin derechos, pero al menos se reconoce, ahora, el derecho de tenerlos; y eso es bastante más que un gesto de caridad de los amos del mundo para consuelo de sus siervos.

¿Y la naturaleza? En cierto modo, se podría decir, los derechos humanos abarcan a la naturaleza, porque ella no es una tarjeta postal para ser mirada desde afuera; pero bien sabe la naturaleza que hasta las mejores leyes humanas la tratan como objeto de propiedad, y nunca como sujeto de derecho.

Reducida a mera fuente de recursos naturales y buenos negocios, ella puede ser legalmente malherida, y hasta exterminada, sin que se escuchen sus quejas y sin que las normas jurídicas impidan la impunidad de sus criminales. A lo sumo, en el mejor de los casos, son las víctimas humanas quienes pueden exigir una indemnización más o menos simbólica, y eso siempre después de que el daño se ha hecho, pero las leyes no evitan ni detienen los atentados contra la tierra, el agua o el aire.

Suena raro, ¿no? Esto de que la naturaleza tenga derechos... Una locura. ¡Como si la naturaleza fuera persona! En cambio, suena de lo más normal que las grandes empresas de Estados Unidos disfruten de derechos humanos. En 1886, la Suprema Corte de Estados Unidos, modelo de la justicia universal, extendió los derechos humanos a las corporaciones privadas. La ley les reconoció los mismos derechos que a las personas, derecho a la vida, a la libre expresión, a la privacidad y a todo lo demás, como si las empresas respiraran. Más de 120 años han pasado y así sigue siendo. A nadie le llama la atención.

Gritos y susurros

Nada tiene de raro, ni de anormal, el proyecto que quiere incorporar los derechos de la naturaleza a la nueva Constitución de Ecuador.

Este país ha sufrido numerosas devastaciones a lo largo de su historia. Por citar un solo ejemplo, durante más de un cuarto de siglo, hasta 1992, la empresa petrolera Texaco vomitó impunemente 18 mil millones de galones de veneno sobre tierras, ríos y gentes. Una vez cumplida esta obra de beneficencia en la Amazonia ecuatoriana, la empresa nacida en Texas celebró matrimonio con la Standard Oil. Para entonces, la Standard Oil de Rockefeller había pasado a llamarse Chevron y estaba dirigida por Condoleezza Rice. Después un oleoducto trasladó a Condoleezza hasta la Casa Blanca, mientras la familia Chevron-Texaco continuaba contaminando el mundo.

Pero las heridas abiertas en el cuerpo de Ecuador por la Texaco y otras empresas no son la única fuente de inspiración de esta gran novedad jurídica que se intenta llevar adelante. Además, y no es lo de menos, la reivindicación de la naturaleza forma parte de un proceso de recuperación de las más antiguas tradiciones de Ecuador y de América toda. Se propone que el Estado reconozca y garantice el derecho a mantener y regenerar los ciclos vitales naturales, y no es por casualidad que la Asamblea Constituyente ha empezado por identificar sus objetivos de renacimiento nacional con el ideal de vida del sumak kausai. Eso significa, en lengua quichua, vida armoniosa: armonía entre nosotros y armonía con la naturaleza, que nos engendra, nos alimenta y nos abriga y que tiene vida propia, y valores propios, más allá de nosotros.

Esas tradiciones siguen milagrosamente vivas, a pesar de la pesada herencia del racismo que en Ecuador, como en toda América, continúa mutilando la realidad y la memoria. Y no son sólo el patrimonio de su numerosa población indígena, que supo perpetuarlas a lo largo de cinco siglos de prohibición y desprecio. Pertenecen a todo el país, y al mundo entero, estas voces del pasado que ayudan a adivinar otro futuro aposible.

Desde que la espada y la cruz desembarcaron en tierras americanas, la conquista europea castigó la adoración de la naturaleza, que era pecado de idolatría, con penas de azote, horca o fuego. La comunión entre la naturaleza y la gente, costumbre pagana, fue abolida en nombre de Dios y después en nombre de la civilización. En toda América, y en el mundo, seguimos pagando las consecuencias de ese divorcio obligatorio.

Eduardo Galeano - Brecha

martes, 8 de abril de 2008

La soya, el medio ambiente y los ricachones de la pirámide


Uno de los principales enemigos de un ecosistema (quizás el más destructivo) es el de la invasión genética provocada. Para entender mejor la magnitud de este crímen ecológico vayamos analizando esta frase por partes y así entendamos todo el contexto que le rodean a los productos introducidos.

Analicemos la primera palabra, 'invasión'. ¿Invasión de qué? Ésta, es la invasión masiva, incontrolable y exterminadora que organismos foráneos le producen a un ecosistema extraño y al cual no pertenecen. Cuando un organismo (animal o vegetal) es introducido (de ésa manera: invasivamente) a un hábitat diferente con especies nativas, los resultados conllevan consecuencias devastadoras para las especies originarias del lugar en donde se está produciendo la introducción. Hace algunos días hablé al respecto, poniendo como ejemplo los peligros de introducir especies no nativas al Lago Titikaka y las terribles consecuencias para los peces y batracios que existían en ese lugar (muchos de ellos ya extintos o casi extintos). Otros ejemplos alrededor del mundo son también similares; en Australia, por ejemplo, la invasión de ranas, zorros y conejos introducidas por sus colonos como mascotas o animales para practicar la cacería (!?) durante los siglos pasados, amenaza de manera tan constante a su rica y delicada biodiversidad (recordemos que ese continente se encuentra aislado del resto de manera natural) que el gobierno australiano se ve obligado a invertir 24 mil millones de bolivianos al año para su protección (¡casi tanto dinero como nuestra infame 'deuda externa' por año!); mientras que, en Bolivia, nuestro gobierno, a través de la prefectura y la alcaldía, se empeñan en hacernos concursar para que votemos para que ese cochino lago [el Titikaka] sea declarado una 'maravilla natural' (usando el dinero de todos los contribuyentes). ¡Qué inconsecuentes!

Existen más casos trágicos que involucran la introducción de especies no nativas a un hábitat extraño. Uno, muy cercano a nosotros, ocurrió en Brasil el siglo pasado. Un científico, que buscaba mayor eficiencia industrial (la eterna excusa industrializadora), mientras se dedicaba a la cruza de abejas africanas con europeas, liberó 'accidentalmente' algunas de ellas en la selva, las cuales no tardaron mucho en acomodarse plácidamente a su nuevo ambiente, reproduciéndose con rapidez y distribuyéndose a lo largo de todo el continente, compitiendo, de esa manera, con el resto de abejas nativas quienes nunca habían conocido semejante adversario para el cual no estaban preparadas, con la consiguiente pérdida de territorio (algo que interesantemente tiene mucha similitud con el comportamiento de algunos inmigrantes que llegaron al país con una mano adelante y otra atrás pero que ahora se la dan de constitucionalistas y gobernadores). El problema, con las abejas africanas, no sólo radica en su habilidad para migrar (debido a instintos naturales heredados de sus progenitores africanos y el motivo por el cual se extendieron con rapidez a todo el continente) sino a su agresividad, lo cual le valió el desmerecido nombre de 'abejas asesinas' al que le siguieron incluso algunas ridículas producciones cinematográficas sensacionalistas con el mismo título.

El hábitat de cada especie nativa está naturalmente delimitado por fronteras naturales: ríos, lagos, mares, montañas. Muchas especies, antes del advenimiento del ser humano, permanecieron sin encontrarse durante millones de años; sin embargo, en estos tiempos donde el transporte ha revolucionado la manera de trasladar cosas, personas, y con ellos plantas y animales, es testigo de la destrucción de esas barreras protectoras que la naturaleza había creado de manera natural utilizando carreteras, puentes, túneles, y demás artilugios modernos, que constantemente amenazan la supervivencia de muchas especies (ver la historia del chiru tibetano como ejemplo). En cuestión de horas se puede llegar a cualquier parte del planeta y, con esta travesura, también servir de vector trasladando un sinnúmero de organismos, muchos de manera voluntaria y otros involuntariamente. Si por desgracia se trasladan unos cuantos granos de polen, por ejemplo, desde Los Andes hasta Malasia, el equilibrio existente en el nuevo destino estarán bajo peligro debido a la introducción de una especie que potencialmente podría convertirse en una peste muy difícil de controlar; en realidad, imposible de controlar.


El mito de que la industrialización produce beneficios públicos (enriqueciendo a alguno que otro empresario ecoterrorista) con la mentira de que lo hace por el bien de una nación o de la gente es una falacia. Introducir soya en Bolivia, retomando un ejemplo más nuestro, un lugar que no era hábitat natural de ese organismo (otros ejemplos son la caña de azúcar, el café o las uvas) pretendiendo justificar su monocultivo depredador y deforestador es un crímen que no debería quedar impune y sus autores ser llevados a la sombra. Sin embargo, me temo que este pensamiento es demasiado idealista y, dadas las coyunturas actuales del país, no podrá ocurrir en el corto plazo; más aún, de declararse autónoma cierta región del país, será ya imposible y demasiado tarde para poder poner tras las rejas a estos ecoterroristas que tendrán entonces carta blanca para delinquir (atenidos a su dualidad autoproclamada: juez y parte). Supongo que lo único que queda en ese caso es tratar de hacer entender a la gente los riesgos, peligros y consecuencias de dichas acciones. Eso me lleva a la segunda palabra de la frase que analizamos: 'genética', que está ligada a la información que cada organismo lleva consigo y transmite a su progenie obedeciendo instintos naturales de supervivencia. Jugar con los genes es algo demasiado peligroso pues nunca se pueden prevenir las consecuencias y los resultados pueden darse cuando ya es demasiado tarde para volver atrás.

Cada especie, animal o vegetal, tienen cierta información codificada a nivel molecular en estructuras conocidas como ADN (ácido desoxirribonucleico) y ARN (ácido ribonucleico). Esta información define a la especie y sus propiedades, así como también mecanismos heredados de progenitores pasados ligados a su reproducción, migración e instintos similares. A todo el conjunto de datos genéticos contenidos en dicha especie se le conoce, en jerga científica, como la piscina genética. Una piscina genética con gran variedad refleja la variedad de dicha especie; mientras que, una piscina estrecha y reducida representa una especie en peligro de extinción o ya extinta. El monocultivo, al que nos quieren acostumbrar las corporaciones y los grandes empresarios, representa una piscina reducida o, en otras palabras, un camino directo a la extinción.


Muchas semillas de especies nativas ya han sido extinguidas. El mundo moderno industrializado y gobernado por las corporaciones se preocupa más en la productividad, en la industrialización y en el generar ganancia. En su apetito por generar más cochino dinero está llevando a la población no sólo hacia su propia extinción, sino a la extinción del resto de las especies que habitan en este planeta. La desaparición de una sola especie (animal o vegetal) conlleva grandes consecuencias para el resto del ecosistema que está delicadamente balanceado para sobrevivir con todas las especies originales. Modificar un gen particular modifica, también, la piscina genética de dicha especie (ya sean por métodos de ingeniería genética o introduciendo especies invasivas), por lo que es fácil deducir que dicho procedimiento no mejora la situación de las personas sino todo lo contrario. Los cambios ocasionados en las especies nativas son irreversibles y los daños producidos irreparables; está demás decir que las especies nativas son perdidas para siempre aún a pesar de que algunas instituciones se empeñen en preservarlas. Como es de esperarse, algunas corporaciones han volcado sus garras sobre este tema. En el caso de las semillas, por ejemplo, se planea almacenarlas 'para preservarlas' en arcas de Noé modernas y al alcance de aquellos que las puedan pagar. Otras, como Monsanto, se dedican a patentar cuanto organismo caiga en sus manos para así asegurarse ganancias en el futuro cuando ya el resto de especies se hayan extinguido mientras que al mismo tiempo se encarga de destruir las vidas de pequeños agricultores con demandas irracionales.

No faltan los ejemplos que nos alertan de los peligros de la introducción de especies no nativas, que, además, corren el riesgo de estar contaminadas con organismos genéticamente modificados (OGM) los cuales, por razones obvias, están prohibidos en muchas partes del mundo. En particular, la Comunidad Europea está luchando (aunque demasiado aisladamente y sin la fuerza contundente que se quisiera) contra las corporaciones ecoterroristas como Monsanto para erradicar esta peste que beneficia sólo a los pocos que están en la cúspide de la pirámide corporativa. La lucha de países como Rumania, para impedir la proliferación de este tipo de tecnologías, por ejemplo, debería servirnos de lección clara sobre la tendencia de la industria alimenticia orgánica actual y las verdaderas ventajas de la comida orgánica, por poner un ejemplo. Otros ejemplos aún más dramáticos los podemos ver en Cuba (con una reputación 'comunista' tan vilipendiada injustamente), donde ¡el cultivo orgánico ha servido para que una nación entera pueda surtirse autosuficientemente! Muchos le encontrarán 'peros' al tema, acusando al comunismo o a Fidel de esto y aquello; la verdad es que Fidel, Cuba y su sistema político le han salvado la vida a millones gracias a sus innovadores métodos de cultivos orgánicos. Eso es algo que debería considerarse antes de entusiasmarse en menospreciar a ese digno país y su exitosa revolución agrícola, la cual debería inspirarnos y servirnos como ejemplo a seguir.

¿Y, por qué hablo tanto de la manipulación genética y los OGM? Pues, porque países como Brasil y Argentina, donde el cultivo está totalmente permitido nos tiene a nosotros, Bolivia, como vecinos 'suertudos', quienes sin necesidad de sembrar o utilizar OGM's en nuestros campos podemos 'gozar' de los productos que contienen OGM's a diario y en nuestras mesas, como lo comprueba claramente un artículo de publicado el 1 de marzo de este año en La Prensa (aunque también es sabido ya que muchos empresarios del oriente han estado practicando el juego cochino de la introducción de tal o cual especie 'reina de la agropecuaria', semillas, soya, toros, cebús y no-sé-qué-ocho-cuartos de manera secreta y en ferias como la Expocruz). Es más, no sólo está el peligro de introducir especies ajenas sino también el de especies genéticamente modificadas a nuestro ecosistema. El ser humano (léase las corporaciones y empresarios agropecuarios irresponsables), en su afán de jugar a dios no han podido siquiera ser capaces de entender el problema ético que conlleva la manipulación genética y mucho menos ser lo suficientemente responsables como para asumir sus consecuencias. Es el mito de generar beneficio público satisfaciendo vicios personales -que cita Chomsky- en la práctica.


Ahora, ¿quiénes son los responsables de este ecocidio? (el tercer componente analizado, 'provocado'). Es evidente que existen autores, los provocadores, materiales e intelectuales de este crímen ecológico, pues esos peligros de los que hablé no pasan de manera natural o casual, son provocados, son inducidos por personas. Los autores de esos hechos delictivos son las corporaciones, los dueños de tierras agrícolas que se especializan en soya, caña de azúcar, café. Son esos grandes latifundistas que talan bosques enteros para hacer pastear dos o tres cebús indios, africanos o qué-sé-yo-de-donde-vienen animales foráneos a este ecosistema o soya transgénica invasora se planta en campos que eran bosque vírgen y que misteriosamente ahora están en las manos de algunos 'vivillos'. Los responsables son los 'miedos de incomunicación' que impulsan la cría de tal o cual especie foránea por su rentabilidad, autoridades ilegítimas que se arroban el derecho a decidir por los demás, gobiernos corruptos que se rinden ante las corporaciones que 'fabrican', patentan e introducen 'mejoras' rentables a los organismos vivos con afanes de lucro. Es fácil identificarlos, como hemos visto a lo largo de este artículo: empresarios irresponsables que (obedeciendo a corporaciones o a pasiones personales para incrementar sus vicios personales) empujan a la gente necesitada, trabajadores semiesclavizados, niños impúberes, desempleados, gente común hacia el abismo de un negocio irresponsable, ecocida, genocida y terrorista abusando de las necesidades de las personas.

La naturaleza es algo con lo que no se debe jugar. La naturaleza es la fuente de vida; siguiendo las órdenes de empresarios irresponsables, egoístas, manipuladores y ecocidas lo que hacemos es matar esa fuente de vida y a todo lo que habita en ella. ¿Queremos seguir matando a nuestro medio ambiente? ¿Queremos seguir muriendo? Si tenemos hijos ¿queremos regalarles un chocolate con OGM desconociendo las consecuencias de tales acciones? ¿Podremos mostrarles una especie animal de a de veras o tan sólo una en el papel, en una fotografía? ¿Queremos que nuestros niños presenten malformaciones genéticas, mentales, físicas, etc., debido a la ingesta de OGM's? Me pregunto si de verdad somos capaces de desear semejantes mal para nuestros hijos.

Personalmente, y lo he expresado varias veces, creo que es una tarea muy difícil y dura de realizar pero no imposible (Cuba ha demostrado que es posible, Rumania dice que se le puede decir NO a las corporaciones). Se puede evitar dañar más a nuestro medio ambiente, cuidar a nuestros niños y evitar que empresarios desalmados y corporaciones criminales continúen matando el planeta y sus organismos, todo depende de nosotros. La única manera de evitar estos desastres es teniendo la capacidad de decidir, entre todos, lo que es mejor para todos, y no lo que es mejor para alguno que otro evasor de impuestos. Individualmente no somos capaces de provocar ningún cambio, pero, entre todos, somos capaces de hacer que la balanza se incline hacia nosotros; una balanza que, personalmente, veo demasiado inclinada hacia el costado adinerado y antisocial.

Fotos: PublicDomain, Greenpeace

jueves, 28 de febrero de 2008

La huella del ser humano


No se puede negar que cualquier actividad humana, cualquiera que sea, tiene un determinado efecto sobre el medioambiente; sea pequeño o sea grande, esta interacción, directa o indirecta, con la naturaleza, tiene consecuencias que pueden resultar desastrosas para el ecosistema si es que no somos cuidadosos y responsables de nuestras acciones.
La revista Chemical & Engineers News (C&EN) nos recuerda, en su edición del 4 de febrero de este año, lo delicado que puede ser mantener el balance del ecosistema aún bajo condiciones controladas. Resulta que en la Antártida se han registrado concentraciones de contaminantes (piroretardantes) comparables a los encontrados en grandes ciudades. Particularmente, el producto mostrado en la foto, BDE-99 (y difenileteres polibrominados similares) han sido detectados en el ecosistema local cercano a la bases científicas McMurdo y Scott (de EEUU y Nueva Zelanda, respectivamente) y reportados preliminarmente en la revista Environmental Science and Technology (ES&T, 2008, 42, 1452-1457). Según la opinión de toxicólogos, la acumulación de este tipo de productos químicos puede afectar el desarrollo embrionario de algunas especies (debido a su similaridad estructural con la tiroxina); más aún, algunos compuestos pentabrominados son capaces de interferir con el desarrollo neurológico de especies expuestas a estas sustancias, cuyas consecuencias son fáciles de intuir. Ahora bien, los resultados de aquel estudio arrojaron una conclusión sorprendente: lo que se supone es limpio e inmaculado en el Polo Sur de la Tierra, ya no lo es más; las bases científicas que se encuentran cercanas a él la han contaminado, especialmente con compuestos que se encuentran en materiales electrónicos y muebles utilizados para prevenir su incineración, similares al BDE-99. Según Robert C. Hales, autor del artículo en ES&T, es bastante irónico que "aún con el propósito de hacer investigación ambiental en el Ártico se deba llegar a situaciones en las que, lo que se trata de cuidar, sea contaminado por aquellos que precisamente buscan protegerlo".
Como científicos debemos hacer un compromiso personal para que nuestras acciones afecten al medioambiente lo menos posible; aunque a veces, como en el caso relatado, aún a pesar de todas nuestras buenas intenciones, es muy difícil hacerlo. Todo depende de una buena planificación y estar prevenidos sobre las consecuencias no sólo de nuestras acciones sino de las que otros hayan sido capaces de ocasionar.

Foto: PublicDomain

lunes, 25 de febrero de 2008

El deseo es el principio de todo sufrimiento. Parte II


Vivimos en un mundo artificial: mi billetera tiene más plástico que cuero y los papelitos que guardo en ella (que años atrás eran tesoros invaluables y sobrepasaban al resto de contenidos de mi siempre vacía billetera -que eran la verdadera razón por la cual llevaba una-) han cedido su espacio a monedas de todo tamaño y forma y documentos sin los cuales 'es imposible salir de casa'.

El mundo que nos rodea está lleno de reglas, estándares y maneras de conducta; cómo hablar, cómo vestir, cómo pensar, cómo comer, cómo comportarse. Todo está cuidadosamente programado; somos los cuadraditos y cajoncitos que hacen que un diagrama de flujo sea funcional, mientras, inexorablemente, vamos todos perdiendo nuestra identidad: somos como un montón árboles japoneses, todos del mismo tamaño, en filas, como soldaditos clonados en los mismos estuches de colores. El mundo es un estándar donde la globalización (que Chomsky describe perfectamente como el tirano que hace del mundo un gran supermercado para que se asemeje cada vez más a una gran lata de desperdicios) hace del dinero algo global, del libre mercado algo normal y del comercio algo necesario. Sin embargo, y al mismo tiempo, el dinero -incapaz de escapar de la virtualidad que nos rodea- se ha convertido en algo intangible pero omnipresente y omnipotente (no me sorprende que Rubén Blades le haya dedicado una canción). Es la transustanciación bastarda del apetito por poder de una especie ultradepredadora: el ser humano.

Una gran proporción de la humanidad se deja manipular. ¡Cómo evitarlo! Si cada vez que abrimos nuestro e-mail recibimos millones de correos basura, propagandas, noticias, la última moda o los chismes de la farándula que constantemente nos andan moldeando a su antojo. Es posible que ni siquiera tengamos idea de tal o cual famoso/a o de tal o cual marca de reloj, coche, perfume o quién-sabe-qué-ocho-cuartos hasta que nos lo mencionan; el poder de la propaganda es enorme, ¡pero lo peor de todo es que da resultado!
Leemos acerca de un nuevo hotelito abierto en cierto lugar con vista al mar, las montañas o qué-sé-yo. Nos ponemos a investigar, nos mienten con beneficios, ventajas y nos ofrecen un pasaje gratuito de ida-y-vuelta a quién-sabe-dónde y en un tris estamos de viaje a un lugar del que no teníamos ni la más remota idea.

Probamos pesto por primera vez, nos parece extraño. Al cabo de un tiempo -y claro, la costumbre- se nos vuelve hábito y lo empezamos a consumir con cada vez más ganas. Ni siquiera nos importa la contaminación producida con semejante travesura. ¿De dónde viene el pesto? ¡Qué sé yo! Lo importante es que no falte en mi mesa. Y pensar que hace 10 años ni lo conocía; ¡cómo cambian las cosas con el tiempo!

Leo en un aviso de una tienda: 'todo lo que pueda comer y beber en dos horas'. Me pregunto, ¿tengo tiempo?, y sin pensarlo dos veces para decidir me apunto. Me las paso de romano alabando al dios Baco 'el más chupaco' y cuando tengo la caja llena me preocupa el haberme ganado mis kilitos y una jaqueca de primera al día siguiente. Por supuesto, y esto pasa cada vez, me consuelo diciéndome que nunca más he de comer o tomar, aún cuando sea esa la enésima vez que lo hago, a lo que añado 'de esa manera' para pretender ser más correcto. Otro simulacro con patas y culturas mojigatas.

Quiero probar comida de todas partes del mundo, encuentro un folleto que me las ofrece. Este es de Japón, me muestra tan sólo un plato por región, pero incluye a todo el país. Sólo son 79, me digo, y eso no incluye todas las variaciones. Agarro el teléfono, marco el número y me pongo a esperar mientras miro la caja estúpida que me arroja sombras de colores y ni me doy cuenta cuando he terminado mi 'comida'; y al cabo de unas horas, estoy sentado en el retrete. ¿Habrá servido de algo esa exageración?

El mundo está fuera de control. No hemos sido capaces de refrenar nuestros instintos -a pesar de jactarnos de ser sapiens sapiens- y hemos dejado que las bestias que viven en nuestras entrañas se apoderen de nuestra voluntad y hemos dejado que las voluntades de algunos se aprovechen de nuestras voluntades en un círculo lastimoso y humillante.

Personalmente, creo que el ser humano es libre de elegir, pero debiera ser libre de hacerlo sin afectar a nadie ni a nada. El momento que ejerce el derecho de ser libre según leyes monetarias (como los condenados del libertarianismo que Monbiot tan justamente critica y llama parásitos) deberían perder sus libertades por el simple hecho de afectar [con sus acciones] al resto de las libertades de las personas, animales, plantas, etc., existentes sobre la Tierra. El libre mercado no conoce caras, porque es virtual; no reconoce nacionalidades, porque es multinacional; no reconoce derechos, porque crea sus propios derechos al avanzar; no es natural, pues es industrial.

¿Tiene todo esto remedio? Muy a pesar de lo que muchos puedan pensar, yo sigo creyendo firmemente que existen muchas alternativas (aunque eso no nos garantice que a los poderosos esas alternativas les gustan, en realidad la mayoría de las veces no les gustan). Enumerarlas todas en este simple post es imposible. Sin embargo, leyendo a través de todo este modesto sitio, es posible hacerse a la idea de varias posibilidades. Creo que ahí está el meollo del asunto pues todo esto no sirve de nada si no va más allá que la simple alucinación de un loquito en progreso. Espero que al menos una persona pueda entenderlo, esa sería una gran diferencia y un aliciente sin medida posible.

Un ejercicio personal consiste en consumir racionalmente, sin desperdiciar, sin acumular evitando que así llegue a otros, pero sobre todo, respetando las libertades que tienen todos y cada uno de los componentes animados e inanimados del planeta. Es un desafío que no muchos estamos dispuestos a tomar pues 'mirarse a la cara en un espejo es una tarea nunca fácil pero siempre necesaria'. Todo está en nuestras manos.

Foto: Imagen escaneada de un folleto que ofrece comida de todas las regiones de Japón. Se trata de una propaganda para incentivar a los comensales japoneses a ingerir comidas de todas las regiones de ese país de un solo tirón. Es necesario puntualizar que comer todo lo que se mueva, vuele, arrastre o nade, tenga o no patas, no es privativo de Japón, ni tampoco lo único que debe considerarse depredador. Tomarse un vinito italiano estando en las Islas Caimán también lo es. Vestir en EEUU unos zapatos Nike 'made in China' también lo es. Comer frutas afrodisíacas del lejano oriente en Bolivia también lo es. Comer naranjas filipinas en Alemania también lo es (estoy seguro de que el lector se da cuenta de las implicaciones que se sugieren).

El deseo es el principio de todo sufrimiento. Parte I


Un libro que leí de pequeño -y marcó de manera profunda mis raíces- es 'Leyendas Quechuas' de Jesús Lara donde se describen las costumbres y creencias precolombinas de este grupo indígena de Bolivia.

Una de las muchas leyendas tratadas en la antología de Lara habla sobre la vida de una niña que desconocía el sabor de la sal. Un día, cuando un hombre desconocido le da a probar un poco de ella a la muchacha, esta se queda condenada, para siempre, al consumo de esa misteriosa sustancia blanca con sabor salado (curioso, ¿eh?). Decide consumirla a toda hora con todos sus alimentos hasta el momento mismo de su muerte en medio del llanto por no poder conseguir más: transformada en un charco salado que da origen al Salar de Uyuni. Esa analogía puede comprenderse mejor si la resumimos en un precepto budista que habla sobre la necesidad de poseer algo que no tenemos pero que queremos tener:

El deseo es el principio de todo sufrimiento

Personalmente, al observar el comportamiento de los animales, creo que el deseo es un instinto primario que pervive en nuestro subconsciente debido a que, simplemente, somos unos animales para los cuales reacciones primitivas como aquella de la supervivencia se han visto transformadas a tal punto que ahora podemos experimentarlas como una actitud hacia las posesiones. Numerosas creencias religiosas -tal vez sabias en esencia- han expresado de manera explícita la necesidad que el ser humano tiene de liberarse de todas esas ataduras que nos hacen dependientes de adminículos innecesarios para ser capaces de vivir una vida [espiritual] más satisfactoria en todos los niveles.

En la actualidad, el ser humano ha sido capaz de crear -dada su natural curiosidad- una infinidad de artilugios y distracciones para satisfacer ese llamada primitivo: poseer para sobrevivir. A pesar de lo que podamos creer, los seres humanos no somos los únicos animales que amontonamos basura y posesiones innecesarias. Sin embargo, y de esto estoy convencido, somos los únicos que hemos sido capaces de hacer de este proceso natural un proceso con escalas industriales de tales proporciones que estamos llevando a todo el mundo hacia un abismo creado por nosotros mismos con una salvación -improbable al ritmo actual- que depende, desafortunadamente, también de nosotros mismos. Lo que nos diferencia de los amontonadores silvestres no sólo está en nuestra capacidad creativa, inquisitiva o exploradora, sino también en la intensa capacidad de interactuar con todas las especies que pueblan la tierra, y esto incluye también a componentes inorgánicos del manto terrestre sobre los cuales hemos, definitivamente, sentado soberanía y control. Ya no somos parte del ciclo biológico normal del planeta que hace de depredadores y presas un equipo equilibrado de entidades biológicas; nos hemos convertido en súper superdepredadores -un ultradepredador- y ese es el mayor peligro que se cierne sobre la vida en este mundo pues no respeta ese equilibrio: crea inestabilidad debido a su tendencia al consumo excesivo. Hemos dejado de formar parte del ciclo de la vida y, artificialmente, hemos escogido ser los causantes de un desequilibrio que hace peligrar al planeta entero.

Varias preguntas se hacen necesarias, pero antes de expresarlas o intentar contestarlas debemos, primero que nada, tomar consciencia de la responsabilidad que tenemos como habitantes de un planeta del que somos tan sólo pasajeros temporales.

Nunca jamás el ser humano ha tenido la capacidad de eliminar 'de un plumazo' toda la vida existente sobre el planeta como ahora. Nunca antes cualquier acción humana ha afectado tanto al resto de especies animales y vegetales -cobrándose ya miles de ellas- como lo está haciendo hoy. Toda acción nuestra tiene un efecto, por lo que es necesario estar conscientes de ello y saber que, al mismo tiempo, podemos ser capaces de cambiar las cosas. La pregunta es ¿somos capaces de aceptar semejante reto? La respuesta está en el corazón de cada uno de ustedes.

Foto: NASA. Placa de aluminio recubierta de oro colocada en el Pioneer 10 con el fin de describir la procedencia del artefacto a potenciales seres inteligentes del futuro que la encuentren a su paso. Describe las proporciones ente ambos sexos de la especie humana y algunos otros datos científicos.

jueves, 21 de febrero de 2008

El Ave Lira y David Attenborough

Esta es una hermosa pero triste secuencia en la que se muestra las habilidades cantoras del Ave Lira. David Attenborough, como siempre excelente, habla sobre los sonidos que esta ave puede imitar; dice que es capaz de imitar casi cualquier canto de ave e incluso los sonidos provocados por los seres humanos. Lo triste de esta historia es que algunos de los sonidos que imita son un evidente recordatorio del destino que le espera no sólo a esta ave sino también a cualquier especie animal o vegetal que habita en los bosques. Un gran video, un gran momento y una necesaria reflexión. ¡Gracias David!

miércoles, 20 de febrero de 2008

Imperios en el Medio Oriente

Una excelente animación que da cuenta de manera ilustrativa cómo los imperios se fueron sucediendo uno a otro en el conflictivo Medio Oriente. Quizás, estudiándolo -junto a referencias escritas, por supuesto- el entender la situación actual del mundo pudiera ser menos dificultoso.

domingo, 17 de febrero de 2008

Devastando el medio ambiente con nuestras costumbres

Los bolivianos -aunque no exclusivamente- nos caracterizamos por ser maestros del no-me-importismo recalcitrante. Nos pavoneamos de estar siempre en lo correcto y somos bien capos para negar-deslindar-evadir nuestras responsabilidades. Claro, somos muy buenos para criticar, a todos, pero no a nosotros mismos; es como si estuviésemos convencidos de nuestra infalibilidad de manera profunda. A la mayoría nos cuesta aceptar estar equivocados o que existan personas que piensen diferente o que existan personas que simplemente no comparten nuestra forma de pensar-vivir o que, simplemente, existan personas diferentes. Si utilizásemos algunas palabras para describirnos no nos sería difícil encontrar 'irresponsable', 'egoísta' e 'intolerante' en nuestro perfil nacional. Aún así, a pesar de ser, además, excesivamente simplistas (metemos a todos en el mismo saco) nos cuesta poco esfuerzo el autoexcluirnos cuando nos llega la hora de rendir cuentas: el arte del 'yo-no-fuí' para, obviamente, evadir nuestras responsabilidades como siempre lo hacemos.
Tratando de encontrar algún reporte que hable sobre la depredación anual que hacemos de nuestro ecosistema anduve revisando los medios nacionales que hubiesen hablado del carnaval y la depredación ocasionada durante esos días de jolgorio (existen muchos crímenes ecológicos que nuestras ridículas 'tradiciones ancestrales' y/o mundanas nos empujan a cometer sin siquiera ejercer un mínimo de resistencia contra el hecho, aunque ahora me estoy refiriendo sólo al carnaval boliviano). Me encontré con la desagradable sorpresa de que ningún medio (de cuantos tengo conocimiento, ya no estoy seguro de haber revisado la totalidad de medios existentes en el país sólo los 'más consultados') ha hecho notoria la depredación ocasionada por los 'devotos' de las entraditas carnavaleras. Un artículo en ABI anuncia el potencial procesamiento legal -e inédito- de bailarines del carnaval orureño: tres grupos serán procesados e investigados para encontrar responsabilidades contra el incumplimiento de una imperfectas regulaciones legales. El periódico 'El Diario' repite la noticia pero sin complementar nada al respecto; mientras que, el resto, no menciona nada en absoluto aunque sí dedican un editorial para criticar la estúpida insistencia en parecernos a lo que no somos y otro para ensalzar una 'tradición' que la hace invaluable para toda la humanidad (!?) dado que es una 'maravillosa muestra devocional y folklórica que se produce en nuestra ciudad' (sic).
Basta pasearse por las páginas dedicadas a echar flores a esta degradación para entender fácilmente que nuestras leyes no funcionan, nuestra gente sigue evadiendo sus responsabilidades y nuestros animales siguen desapareciendo. Mientras tanto, seguiremos haciendo gala de nuestra tradicional costumbre de evadir nuestras responsabilidades y nuestras imprácticas leyes; así, no me extrañaría que a esos grupos de bailarines del carnaval no les vayan a hacer más daño que el ser multados con unos míseros pesitos y un jalón de orejas simbólico hasta el próximo año, cuando vuelvan a delinquir. Total, con lo devotos que somos, siempre uno se puede arrepentir para pecar de nuevo gracias la Mamita del Socavón que lo perdona todo si bailas como un diablo y derrochas como un descosido.

Aclaración: Antes de generar polémica Rebelde desea dejar claro que las críticas vertidas en este post van dirigidas a todos aquellos que se reconocen, sinceramente, como parte activa en este proceso depredador. Si el lector se identifica con aquello que Rebelde critica considero que ya es hora de reflexionar al respecto y modificar actitudes. Rebelde hace lo mismo consigo mismo y acepta esta crítica como una crítica personal con la misma fuerza con la que la hace a todos aquellos que tienen cierta responsabilidad en el daño medioambiental analizado. Tampoco es la intención de Rebelde el criticar los valores culturales de nuestra sociedad -o de cualquier otra- sino el de ser un portavoz de aquellos, que por su naturaleza, no son capaces de hacer entender al ser humano que él no es dueño solitario del planeta para destruirlo siguiendo caprichos personales y egoístas.

Fotos: ABI, Public Domain

Nota: para confeccionar un traje como el que se aprecia en la foto es necesario utilizar más de una ave (¡qué horrible suena eso!); si consideramos la cantidad de participantes de una entrada podemos fácilmente percatarnos de la extensión del daño causado en la pariguana rosada, por ejemplo.

jueves, 14 de febrero de 2008

Diculpas del Parlamento Australiano a los indígenas de esa nación

“Hoy honramos a los indígenas de esta tierra, la cultura más antigua en la historia de la humanidad.

“Reflexionamos en su maltrato pasado.

“Reflexionamos en particular en el maltrato de todos aquellos que formaron parte de las Generaciones Usurpadas -este defectuoso capítulo de la historia de nuestra nación.

“La hora ha llegado para que la nación escriba una nueva página en la historia de Australia reparando todo lo malo del pasado y así moverse hacia el futuro con seguridad.

“Pedimos perdón por las leyes de sucesivos parlamentos y gobiernos que infligieron profundos dolores, sufrimientos y la pérdida de nuestros hermanos australianos.

“Pedimos perdón especialmente por remover aborígenes y arrebatar a los niños de los Isleños del Estrecho de Torres de sus familias, sus comunidades y sus tierras.

“Por la pena, el sufrimiento y el dolor de esas Generaciones Usurpadas, sus descendientes y por sus familias abandonadas a su suerte, pedimos perdón.

“A las madres y padres, hermanos y hermanas, por romper los lazos familiares y comunales, pedimos perdón.

“Y por la dignidad y degradación así infligida sobre gente orgullosa con una cultura orgullosa, pedimos perdón.

“Nosotros, el Parlamento Australiano, respetuosamente pedimos que estas disculpas sean recibidas con el mismo espíritu con el que son ofrecidas, como parte del sanamiento de una nación.

“Por el futuro estamos convencidos que resolviendo esta nueva página en la historia de nuestro gran continente podemos ahora ir hacia adelante.

“Damos hoy el primer paso reconociendo el pasado y sentando precedente para tener un futuro común para todos los Australianos

“Un futuro donde este parlamento resuelva que las injusticias del pasado nunca jamás vuelvan a pasar.

“Un futuro donde estén guarnecidas las determinaciones de todos los Australianos, indígenas y no indígenas, para eliminar el abismo que nos separa en expectativa de vida, nivel educativo y oportunidad económica.

“Un futuro donde cobijemos la posibilidad de nuevas soluciones para resistir a problemas que viejos métodos no fueron capaces de resolver.

“Un futuro basado en el respeto mutuo, en la resolución mutua y en la responsabilidad mutua

“Un futuro donde todos los Australianos, cualesquiera sus orígenes, sean compañeros igualitarios, con similares oportunidades e importancia en el diseño y escritura del siguiente capítulo en la historia de este gran país, Australia.”

Kevin Rudd - Primer Ministro Australiano


Nota original en inglés: Guardian
Video del discurso: Guardian


miércoles, 30 de enero de 2008

Estos carnavales, ¿quién inventaría?


Hace algunos días un amigo opinaba que una de las peores degeneraciones que se viven en Bolivia era la del carnaval. En cierta forma yo opino como él. Es verdad, muchas veces existen tradiciones que son una verdadera joya cultural a la cuales se deben preservar. ¿Hasta qué punto podemos considerar a nuestro carnaval boliviano una joya? Como quiera que sea, creo que los excesos hay que condenarlos, y si es por esos excesos que una fiesta se degenera entonces se debería pensar en cancelarla o poner entre rejas a aquellos que los cometen para que la tradición continúe. Me quiero referir, en esta oportunidad, a los números del carnaval. Números rojos , color sangre, del carnaval boliviano, pero que sólo buscan generar una reflexión antes que controversia.
El cálculo es simple, como pueden ver en la tabla. Simplemente he ordenado los productos que se usan durante el carnaval, les he puesto un precio (ridículamente inferior en algunos casos a su valor verdadero) y los he multiplicado por los tres días que se supone dura el carnaval. Analicemos un poquito los resultados de ese simple cálculo aritmético con una crítica a la razón por la cual las incluí en la lista negra de las Carnes Tolendas.
Para empezar, y utilizando cifras oficiales del INE para los cálculos demográficos, supongamos que de los aproximadamente 10 millones de bolivianos sólo 1 se entregue al desenfreno del carnaval de una u otra manera. Es necesario recalcar que los carnavales regionales difieren en estilo y 'tradición'. Como la famosa ch'alla, o las coronaciones de reinas, o las comadres, etc. Lo que apunto en la tabla es tan sólo una aproximación generalizada del asunto. Es así que de esos 10 millones, descontando, ancianos, infantes, personas enfermas o que por una u otra razón no puedan participar de las festividades, consideremos tan sólo 1 millón de bolivianos dedicados al desenfreno. Las cifras, obviamente, pueden variar. Pero, en fin. Comencemos.

1. Las famosas espumas brasileñas 'Rei Momo', tóxicas, adulteradas, infiltradas de contrabando y contaminantes de las aguas. El precio y el tamaño varían, pero no creo que mucho más de lo que se apunta en el cuadro.

2. La tinta, utilizada para 'jugar' y pintar a todo el que se atraviese, al que sea de otra banda o comparsa o simplemente para 'divertirse' viéndoles como son arrojadas a los ojos de cualquier humano-blanco potencial y que para colmo van a parar a los desagües, bloqueándolos y contaminando nuestras aguas.

3. Harina. No sé si se use tanta harina como antes se solía, pero creo que aún se sigue utilizando. Este número puede variar, dependiendo de cuánta hambre tenga la gente, en cuyo caso el precio necesariamente ha de incrementarse.

4. Yo no sé cuántos globos de agua se utilicen por día, especialmente por los más jóvenes. Pero, considerando que muchos salen pinchados, otros, ya con agua, se revientan y los demás son desperdiciados, calculo que 1 por día es ideal. Al final, todos los desechos de los globos reventados van a parar al mismo desagüe bloqueándolo. Ni decir de los cientos de años necesarios para su degradación natural.

5. Repartir preservativos para prevenir el SIDA es como lo que se hizo con Adán en el paraíso. Se le dio el árbol y se le dijo los peligros. Igualito, Adán hizo caso omiso y se las mandó de pecador. No me extraña que luego de nueve meses la población se incremente en Bolivia, ni que existan muchas madres solteras ni que las enfermedades de transmisión sexual se hayan incrementado. Una carta blanca a la que le doy 1 Bs de valor considerando que los van regalando. Como el resto de desperdicios ya mencionados, este también va a contaminar aguas y sumideros.

6. Mi Ma siempre decía que el más feliz con el carnaval era el Max Fernández. Pues, los Fernández cerveceros siempre fueron felices con su fábrica hasta que la vendieron. La cerveza consume millones de litros por día para fabricarse, y así se desperdicia y genera accidentes con muerte, peleas con muerte y para colmo es el auspiciador oficial del carnaval (o de cualquier otro evento). En Bolivia no se toma más cerveza nada más porque no somos más. Una pena. Puse sólo una botella por persona, por día. Y debemos aceptar que la mayoría se jacta de 'cascarle varias chelas sin que se les suban a la cabeza' (!?). ¡Qué bárbaros!

7. Cohetes, serpentinas, mixturas y confites. Aún cuando no todo el mundo hace uso generoso de ellos, su uso es sin duda generalizado. Sólo 5 bolivianitos por día para cada uno de ellos, aunque estoy convencido de que la cantidad invertida va mucho más allá que el mísero total que considero para todos estos productos. Como antes, estos van a parar a las bocas de tormenta, bloquean los desagües y se destiñen cuando son arrastrados por el agua que, otra vez, contamina nuestras reservas acuíferas.

8. Tres bolivianitos para un chisguete y una máscara ( sin contar los trajes, los equipos especiales y demás vainas), me parece bastante barato. Aún así lo considero porque ¡es carnaval!

9. Millones de flores son utilizadas para adornar carrozas, casas, vehículos, etc., etc. ¡Una gran depredación!

10. Considerando que un 'joven travieso' usa tan sólo dos baldes de agua por día, y que cada balde tenga 5 litros de agua, me imagino que esta cantidad es más bien modesta. De todas formas la incluyo, porque el agua es un bien invaluable con el que no deberíamos jugar. A no ser que seamos tan responsables de cuidar nuestras reservas acuíferas y las protejamos, cosa que, como ya se ha visto, no está sucediendo. Esta es quizás una de las peores depredaciones.

11. Para terminar, los 'adornos' de las reinas, de los bailarines y de todo lo que sea utilizado para hacer de las 'tradicionales entraditas' un evento memorable y, si es posible, patrimonio universal. Todo vale para hacer realidad este sueño, hasta depredar nuestras especies para que nuestros trajecitos se vean más vistosos, nuestras reinas más bellas y nuestro carnaval más original. Esta depredación no tiene precio, pero para no ser tildado de exagerado le pongo un precio simbólico de 2 bolivianos por pluma (y eso que hay cosas a las que no estoy considerando como la lana, la seda, las pieles y demás 'bienes' de origen animal).

Estoy seguro de que muchos discutirán el hecho de que no todo ese millón de bolivianos hará todo lo que indica este cuadro, pero estoy seguro, al mismo tiempo, que habrán más de un millón de bolivianos (y extranjeros) que sí harán muchas de las cosas mencionadas, y que no sólo serán partícipes de estas tradiciones religioso-paganas sino que también contribuirán al daño mencionado. Así que, considerando ese millón de carnavaleros dispuestos a divertirse sin parar (ya que el carnaval no se posterga aún cuando haya gente sufriendo por las inundaciones, se siga cayendo el cielo, llueve, truene, o un ejército nos invada) llegamos a la astronómica cifra de... ta ta ta tan: ¡74 millones de dólares! (tomando en cuenta el cambio oficial de 1 USD = 7.577 Bs)
Creo que, considerando que pudiéramos juntar todo ese dineral y utilizarlo adecuadamente seríamos capaces de ayudar al país, pagar parte de nuestra deuda externa o alimentar no sólo a nuestra gente sino a la de varios países africanos. Hay cosas que no estoy considerando como los derechos a participar de tal o cual fraternidad, las cuotas para ensayos, contratación de la banda, de los locales, los gastos en pasajes, en alojamiento, en alimentación y por supuesto en la renta-alquiler-compra de trajes, las precarnavaleras, los presteríos, bailes hasta el amanecer, el alba, etc., etc., etc., con los cuales las sumas de dinero se hacen más exorbitantes. ¿Y el precio por depredar nuestro medio ambiente contaminado con humos de pólvora, comida desperdiciada, aguas sucias, orines de borrachos y otras de sus emanaciones? Eso no tiene precio pues no hay dinero en el mundo que pueda compensar la destrucción del futuro de nuestros niños. Leo en un panfleto de la UNHCR, "Si somos el futuro y estamos muriendo, es que no hay futuro".
No sé, creo que ya va siendo hora de ponernos a pensar y dejar de reclamar tanto por un país que parece quererse hundirse solito, gracias a sus propios hijos. Es una pena.

viernes, 25 de enero de 2008

La tercera, ¿es la vencida?


El Tratado de No-proliferación de Armas Nucleares (NNPT, por sus siglas en inglés) establece que nadie (excepto los cinco estados firmantes, claro) tiene el derecho de fabricar y desarrollar tecnología nuclear. Obviamente, este tratado no fue cumplido, no es incentivado y nadie hace nada para evitar que las armas nucleares sean desarrolladas de manera incontrolable.
La revista Nature presenta una edición especial con artículos en los cuales se analiza las posibilidades involucradas en el desarrollo de armamento nuclear, los peligros de que estas caigan en manos inapropiadas, los peligros de que estas no sean manipuladas adecuadamente -produciendo accidentes catastróficos similares a otros ya conocidos, Chernobyl, por ejemplo- y el siempre latente peligro de ser usadas como detonadores de una conflagración de escalas incontenibles que lleven a la humanidad a cometer un error del cual sea imposible dar marcha atrás. Les recomiendo leer los artículos (art01, art02, art03) que se publican y discuten para poder tener una mejor visión del tema. Claro, y si quieren revisar cómo están distribuidas todas las cabezas nucleares existentes y sus propietarios, sólo sigan el siguiente enlace o visiten un post antiguo en este sitio.
Es muy claro que las hipocresías de gobiernos que se comportan políticamente correctos (o que se atribuyen el derecho de existir) son moneda común en un mundo que cada vez se arriesga más y piensa menos acerca del futuro.

jueves, 24 de enero de 2008

Encendiendo la mecha en el medio oriente


Ya es el segundo día en el que la muralla metálica que divide la Franja de Gaza y Egipto permanece abierta. Civiles cruzan la frontera luego de que esta fuera derribada, por soldados palestinos, para permitir el paso de gente desesperada que busca surtirse de productos en territorio Egipcio debido al embargo, unilateralmente decidido por Israel, que busca presionar al electo gobierno palestino presionando a la población civil. Nada más típicamente terrorista que semejante maniobra. Y, fiel a su política, el canciller Otmer ha ratificado que 'seguirá atacando aún cuando la cualidad de vida de sus residentes se vea afectada' (sic). Tal parece que a Israel la vida de un gentil (o sea cualquier árabe) siempre vale menos que la de un israelí. ¡Qué mojigatos!
Es evidente que entre Israel y el resto de los pueblos árabes, sin tomar en cuenta las diferencias ya existentes entre ellos -algunas encendidas por los autodenominados regentes mundiales de la paz que se consideran a sí mismos dueños del mundo- está, poco a poco , acercando al mundo a una verdadera conflagración de escalas nunca antes vistas. ¿Acaso la fé que el pueblo israelí profesa está convirtiendo a ese estado en uno fundamentalista?
Mientras tanto la violencia se desata en el borde entre la Franja de Gaza y Egipto, ¿y el mundo? Como si tal cosa.


Foto: AP
Diseño: Bein Heine

miércoles, 16 de enero de 2008

Desbaratando fantasmas y estereotipos con un caballo


Durante la segunda mitad del Siglo XX, la competencia mundial estuvo grandemente ligada a la política (tanto como hoy pero menos ligada al comercio que en nuestros días). Pero también hubieron otros tipos de fantasmas, irracionales, que echaban su sombra conspiradora, a veces, injusta, las más, y otras sencillamente estúpidas, por así decirlo. Se sucedieron grandes injusticias y muchas otras plagadas de prejuicios como la historia de la que les quiero platicar ahora.
A muchos de nosotros nos fascina el ajedrez y creemos, con toda humildad, que es la mejor manera -muy intelectual, además- de expresar la belleza matemática de manera tangible con toda su estrategia visual (quizás la mejor de las invenciones del ser humano). Y por eso, es para todos, y debe ser para todos. Es así que, durante esa mitad del siglo pasado el juego se convirtió en una manera de mostrar poderío: el occidente contra el este, el capitalismo contra el comunismo... la mujer contra el hombre. Las mujeres no tenían permitido participar en juegos oficiales de ajedrez porque se suponía que la capacidad femenina de razonamiento [para el juego] era limitada (!?). Llenos de prejuicios y estereotipos nuestros amigos de FIDE. Pero, como me gustan las historias felices me place decir que este prejuicio quedó desbaratado -con creces- gracias a que una mujer, Polgár Zsuzsanna (Susan Polgar, luego de su anglicalización al convertirse en ciudadana yanqui), se convirtió en la primera mujer capaz de enfrentar a los Grandes Maestros de la FIDE, derrotando a cuanto adversario se le enfrentara desde los 15 años. Su padre, László Polgár, tenía la teoría de que un niño, educado de la manera adecuada y de manera cuidadosa, puede desarrollar todos sus potenciales al máximo en cualquier habilidad que se escoja. En otras palabras: un genio se hace, no necesariamente nace. Describió su teoría en su libro Cultivando un Genio (ISBN 9630199769) postulando la idea de que el niño no necesita ninguna característica particular lo mismo que es válido para el arte que se le quiere inculcar. ¡Y así lo hizo! Enseñó meticulosamente todas las reglas del juego a su hija, le enseñó el método de captar su atención, le enseñó a perseverar pero sobre todo a ser disciplinada y estudiosa. El resultado, Susan, se convirtió en la primera mujer en ser denominada Gran Maestra y la primera mujer en ser incluída en el ranking de la FIDE. Luego de cultivar el genio de su primera hija, Lászlo Polgár, procedió a hacer lo mismo con sus otras dos hijas ¡con resultados similares! Es más, Judith Pólgár, la segunda de las tres hijas Polgár, se convirtió en la más poderosa jugadora de ajedrez de todos los tiempos manteniendo su elevado puntaje hasta nuestros días.
A pesar de que las diferencias existentes entre hombres y mujeres nos hacen pensar, sentir y en suma, ser diferentes, nuestras capacidades no están limitadas por ninguna otra barrera más que nuestras propias limitaciones mentales. La familia Pólgár lo demostró. Incluso los hijos de Susan Polgar, aún niños, mantienen su alta competitividad en nuestros días como pruebas vivientes de que no existen imposibles cuando hay decisión y, por supuesto, la actitud para desterrar todos esos miedos que nos amarran, con sus lastres estereotípicos, a nuestros prejuicios imaginarios.

Inspirado en ese maravilloso juego llamado Ajedrez y en un Documental de la National Geographic.

P.D. A todos los que desean intercambiar ideas con Susan Polgar y aceptar sus desafíos, pueden visitar su blog y visitar, revisar y, con suerte, platicar con ella.

Foto: GNU-FDL

martes, 15 de enero de 2008

La unión es la fuerza


Nuestra moneda muestra un lema bastante ilustrativo de lo que en términos matemáticos se denomina como algoritmo. Como estrategia fue extensivamente utilizada a través de nuestra historia para conquistar pueblos y naciones y también para ejercer dominios sobre vecinos más pequeños con el advenimiento de la Revolución Industrial (en términos mercantiles). Lo más paradójico del asunto es que, a pesar de verla a diario (posiblemente cientos de veces por día) en nuestro país (aunque esto se puede generalizar a nivel global en países subdesarrollados) no hemos sido capaces de captar la idea de que, en realidad, la unión ES la fuerza. Nos empeñamos en dividirnos con la idea de que pequeños reinos o republiquetas serán mucho más efectivas a la hora de la distribución (!?) de recursos y tierra (!?). Ejemplos como la Comunidad Europea (unificada y con una moneda saludable) no han servido de motivación a nuestros líderes sino como paradigma de bienestar monetario basado en falsas premisas imaginarias: nuestra competitividad depende de nuestra productividad y nuestra capacidad de exportación. No pretendo hacer una discusión mayor sobre este tema (sobre el que se puede discutir bastante y en otras instancias) por lo que me limito a presentarles un video que tomé de la televisión japonesa donde se muestra, literalmente, los significados de nuestro lema y de la moraleja de caer y levantarse para seguir avanzando. Tengan en cuenta que los niños que aparecen en el video tienen alrededor de 11 años y aún así son capaces de entender esas ideas para trabajar juntos.